En el mes de noviembre del 2009 la revista Nexos publicó un ensayo de Héctor Aguilar Camín y Jorge G. Castañeda con una propuesta de distintas reformas y cambios sociales que requiere el país para salir de un estancamiento y unirse al mundo como una nación desarrollada.

México debe romper con su pasado y mirar al futuro, nos dice este ensayo penetrante y provocativo sobre el momento de irresolución que vive el país. Atado a sus mitos, no toma un rumbo claro; joven en su democracia, duda en dar los pasos necesarios. Se agita sin moverse, discute sin decidir. Los problemas están a la vista, y el futuro, más cerca de lo que parece. La disyuntiva es clara: o lo abrazamos con fuerza o iremos hacia atrás

Con el propósito de continuar siendo parte de este debate, el sitio de internet de la revista Nexos, http://www.nexos.com.mx/ abre en sus secciones un blog a manera de foro donde lo importante es la participación de los lectores. Es vital que este debate se esparza y que genere en la población la esperanza de llegar a tener el país que se merece el pueblo de México.

06 Noviembre 2009 ~ Agrega un comentario

Democracia improductiva

Ana Paula Ordorica
Brújula
Excelsior
En México lo que tenemos es a gran parte de la clase política que sí se ha propuesto metas: la de una mejor vida para ellos y sus familias.
Gran frase anotan en su ensayo en Nexos Héctor Aguilar Camín y Jorge G. Castañeda cuando dicen que México ha pasado del autoritarismo irresponsable a [...]

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03 Noviembre 2009 ~ 1 comentario

Y si los yanquis vienen a matar narcos a México

Lo imperdonable, y lo subrayan Castañeda y Aguilar Camín, es que pasen las generaciones y sigamos sin poder siquiera discutir esos asuntos.

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01 Noviembre 2009 ~ 32 comentarios

Un futuro para México

México es preso de su historia. Ideas, sentimientos e intereses heredados le impiden moverse con rapidez al lugar que anhelan sus ciudadanos. La historia acumulada en la cabeza y en los sentimientos de la nación —en sus leyes, en sus instituciones, en sus hábitos y fantasías— obstruye su camino al futuro. Se ha dicho famosamente que los políticos suelen ser reos de las ideas de algún economista muerto. La vida pública de México es presa de las decisiones de algunos de sus presidentes muertos: esa herencia política de estatismo y corporativismo que llamamos “nacionalismo revolucionario”, al que una eficaz pedagogía pública volvió algo parecido a la identidad nacional, bajo el amparo de una sigla mítica —el PRI— que es a la vez un partido hoy minoritario, y una cultura política mayoritaria.

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